sábado, 21 de diciembre de 2013

El cocinero clandestino (Wilfredo Ardito)



El cocinero clandestino es una novela social en la que se narra la historia de Wilson, un talentoso chef cuzqueño que, luego formarse profesionalmente como cocinero en una escuela gastronómica de Europa, regresa al Perú, a Lima, para hacer realidad su sueño de ser un chef de éxito en el Perú y obtener reconocimiento.

Luego de varios meses de búsqueda laboral infructuosa, Wilson pronto descubre que la razón por la cual ningún restaurante ni hotel le contratan, es su raza: Wilson es un cholo y, por lo tanto, no tiene el perfil que los dueños de los establecimientos y los medios de prensa exigen para vender, y que la racista sociedad peruana desea para comprar.

Aconsejado por Renato y Pamela, dos amigos limeños blancos, se embarca junto con ellos en un atrevido proyecto: una cadena de restaurantes donde él pondrá el arte y Alessandro Bartucceli, un pituco limeño fracasado estudiante de gastronomía, alto, rubio y de ojos azules, será la estrella, el que de la cara. El éxito, en este caso, es cuestión de piel, dice la voz del narrador.

El negocio, restaurantes Bartucci, resulta ser un éxito económico, mediático y social. Lima ama a Alessandro Bartucceli y lo que falsamente representa. Bartucceli se convierte en una personalidad a la que buscan miembros de la sociedad blanca, empresarios, diplomáticos y funcionarios del gobierno.

Nadie conoce a Wilson, el verdadero artífice de ese milagro. Y lo que es más, no conviene que alguien lo conozca. Wilson, quien resiente no poder recibir el reconocimiento que sí disfruta Alessandro, sufre en silencio y se resigna a esa situación.

Y todo va aparentemente bien. Hasta que aparece en escena la novia catalana que Wilson había dejado en Europa y quien, poco a poco, al exponerse a los usos y prácticas discriminatorias de la sociedad peruana, va descubriendo la verdad. Se desencadena entonces una sucesión de incidentes que fuerzan a Wilson y a todos los personajes a verse a cara a cara con su propia realidad.

El cocinero clandestino es una novela apasionante que te captura de principio a fin y puede ser leída en un día, como lo hice yo. El argumento es profundo y la trama sólida. Las escenas se suceden una tras otra sin perder la tensión.

Pero lo que, a mi juicio, destaca es la manera como está narrada: la historia es contada en primera persona pero no hay un solo narrador, sino que cada personaje, principal o secundario, es un narrador. 
Wilfredo Ardito

Así, cada escena es contada tantas veces como personajes participan en ella. El personaje vive y ve cada escena desde su propia visión del mundo, prejuicios, creencias y posición social. Cada personaje aporta su propia interpretación de lo que está ocurriendo y eso hace que la historia sea rica, dinámica e intensa, hasta el punto que uno no quiera dejar de leer.

Esta novela definitivamente gustará al lector adulto, joven o maduro. Nos muestra, de manera a veces dramática y a veces entretenida, el lado oscuro de la moda gastronómica en el Perú en la que subsisten las taras racistas de la sociedad peruana. Nos hace reflexionar sobre la necesidad e importancia de liberarnos de esos prejuicios si lo que queremos es construir una sociedad justa donde los seres humanos sean valorados por lo que son  y no por cómo lucen.

El final es inesperado, tierno y conmovedor. La recomiendo y me atrevo a decir que es un material excelente para una buena película. 

El cocinero clandestino (Ediciones Altazor, Lima, Junio de 2013, 118 páginas) es la segunda novela de Wilfredo Ardito. Su primera novela fue El mundo de Almudena. 

El libro está a la venta en Librerías El Virrey.

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